En el corazón de Benidorm, Viento del Norte recupera el encanto de los bares de tapas de siempre con una mirada contemporánea. El amarillo mostaza, la calidez de la madera y las estructuras negras dan forma a un espacio cercano y lleno de carácter, donde la vegetación y la luz completan el ambiente.
El cerramiento acristalado permite abrir el local a la calle, conectando las barras interiores y exteriores con la vida de la plaza. Cuando se cierra, conserva esa conexión visual y ofrece un entorno acogedor para disfrutar sin perder de vista lo que sucede fuera.





