Una nueva edición de Feria Hábitat València ha llegado a su fin y, como cada año, desde Aljibe hemos visitado la feria para descubrir novedades, reencontrarnos con nuestras marcas favoritas y conocer propuestas que incorporar a nuestros proyectos.
Esta edición se celebró junto a Textilhogar, Espacio Cocina SICI y 360 by Cevisama, reuniendo una amplia oferta de mobiliario, iluminación, textiles, decoración, cocina, baño y revestimientos.
Una de las cosas que más disfrutamos de esta visita es observar qué colores, materiales y formas se repiten entre las distintas firmas. Esa visión de conjunto nos permite identificar las tendencias que se consolidan y las propuestas que podrían ganar protagonismo durante el próximo año.
En nuestro recorrido, tres líneas nos llamaron especialmente la atención: las texturas de aspecto natural, la presencia del burdeos y la cerámica de pequeño formato aplicada al mobiliario.
Texturas naturales y materiales con carácter
La conexión con la naturaleza sigue muy presente en las propuestas de interiorismo. Durante nuestra visita encontramos tejidos con textura, tonos crudos, marfil y crema, y superficies que invitan a apreciar el material tanto con la vista como con el tacto.
Los tejidos bouclé y los acabados de aspecto lanoso mantienen su presencia en los tapizados. Su textura aporta volumen y una sensación acogedora, especialmente cuando se combina con maderas y paletas suaves.
La madera también conserva un papel destacado en el mobiliario de interior y exterior. Vetas, nudos e irregularidades visibles conviven con acabados decorativos que reproducen su apariencia con un notable nivel de detalle.
En algunas propuestas, las huellas del tiempo y las imperfecciones forman parte del diseño. El material adquiere protagonismo y aporta carácter a la pieza, como si contara una historia.
Esta búsqueda de autenticidad se extiende a la decoración: cojines, alfombras, cuadros y objetos acompañan el conjunto con texturas y acabados de aspecto natural. La presencia de plantas refuerza esa relación entre el interior y el exterior.
Burdeos: un acento de color con profundidad
Las paletas neutras y los tonos tierra y terracota continúan presentes. Junto a ellos, uno de los colores que más destacó en nuestro recorrido fue el burdeos.
Lo encontramos en textiles, superficies pintadas, detalles cerámicos y acabados metálicos. Su profundidad permite introducir un acento de color con fuerza y elegancia, capaz de transformar la percepción de un ambiente.
Conserva la intensidad del rojo, pero con un carácter más envolvente y contenido. Combinado con maderas, tonos crema y materiales con textura, aporta riqueza visual y una atmósfera cálida.
Por su presencia en las propuestas que vimos, creemos que el burdeos será uno de los colores que convendrá seguir de cerca de cara a 2027.
Cerámica de pequeño formato: de los revestimientos a las mesas
Una de las aplicaciones que más nos llamó la atención fue el uso de pequeñas piezas cerámicas para revestir los tableros de las mesas.
El pequeño formato, que ya veníamos viendo en paredes y otros revestimientos, aparece también como recurso para dar personalidad al mobiliario. La combinación de piezas, colores y juntas permite crear superficies con ritmo, textura y composiciones muy diferentes entre sí.
Vimos esta solución en propuestas tanto de interior como de exterior. Es un recurso con posibilidades para viviendas y también para proyectos de restauración y hostelería, donde una mesa puede contribuir de forma decisiva a la identidad del espacio.
Su aplicación en cada proyecto requiere elegir la cerámica, las juntas y el soporte adecuados al uso previsto, especialmente en exteriores o espacios de uso intensivo.
Cómo trasladamos estas ideas a nuestros proyectos
Nuestra visita a Feria Hábitat València 2026 nos deja una selección de materiales, colores y detalles que queremos seguir explorando: texturas con carácter, acentos cromáticos profundos y nuevas aplicaciones de la cerámica.
En Aljibe, cada proyecto parte de las necesidades de quienes van a vivir o utilizar el espacio. Las tendencias nos aportan referencias que valoramos según la distribución, la luz, el uso y la identidad de cada lugar.
Ese es el valor de visitar la feria: conocer de cerca las propuestas, apreciar sus acabados y ampliar los recursos con los que diseñamos espacios personales, funcionales y duraderos.









