El diseño reinterpreta la calidez de una taberna tradicional mediante la madera, los revestimientos de piedra y las fibras naturales.
Los tonos verdes, la vegetación y los pavimentos de motivos geométricos aportan frescura, mientras las lámparas colgantes y la iluminación indirecta resaltan las texturas y los
detalles decorativos.
La barra de pintxos cobra protagonismo con un frente de madera en relieve.
En los comedores, los bancos tapizados y las composiciones de paelleras retroiluminadas vinculan el interiorismo con la gastronomía. Un conjunto con carácter, donde los tres locales se convierten en distintos ambientes de una misma experiencia.









