Talotako nació del encuentro entre la cocina vasca y la mexicana. Para este restaurante en Benidorm, trasladamos esa mezcla al interiorismo, creando un espacio donde el color, las texturas y los contrastes acompañan una propuesta gastronómica con identidad propia.
Los motivos geométricos y los tonos intensos evocan e universo visual mexicano y recorren las paredes hasta encontrar pequeños ecos en las mesas. Frente a esa energía los acabados de madera clara y el ladrillo blanco aportan calidez y equilibrio. Las carpinterías azules introducen otro acento de color, mientras el mobiliario de madera y meta negro refuerza el carácter informal del conjunto.
La iluminación forma parte de ese lenguaje: lámparas colgantes, apliques articulados y cables rojos vistos dibujan un recorrido sobre las mesas y aportan un aire industrial y desenfadado. Cada elemento participa en una composición viva, sin perder la sensación de cercanía.










